Marla
Poeta fiel al portal
Tenías razón:
el ratón roe las hojas subterráneas del aire
sin que le tiemble el pulso a la rama del árbol-escudo.
La Esfinge lo sabía
sangró ayer siete mordazas
y preguntó por sus manos.
No respondí,
pero tú
reconociste al instante
el arcano color de su noche,
la paloma tatuada en la ingle del grito primero,
la glotis de los verbos
que modulan
un incendio de estrellas.
el ratón roe las hojas subterráneas del aire
sin que le tiemble el pulso a la rama del árbol-escudo.
La Esfinge lo sabía
sangró ayer siete mordazas
y preguntó por sus manos.
No respondí,
pero tú
reconociste al instante
el arcano color de su noche,
la paloma tatuada en la ingle del grito primero,
la glotis de los verbos
que modulan
un incendio de estrellas.