Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Te levantas preciosa para el desayuno
con el pelo revuelto y unas ojeras de a metro,
con los labios resecos y tus ojazos medio cerrados,
te mojaría en mi café con leche como a una magdalena,
aun recuerdo el calor de tu cuerpo en la madrugada,
cuando me abracé a ti en busca de tu piel salvadora,
tú transitabas tus sueños, yo quería meterme en ellos,
pero es imposible, me conformo con soñarte en los míos,
hasta el primer café del día no se te puede decir nada,
tienes que reaccionar, despertar a la nueva mañana,
yo me atrevo y te suelto un te quiero, tú emites un gruñido,
me sonríes sin ganas, das vueltas al café y callas.
con el pelo revuelto y unas ojeras de a metro,
con los labios resecos y tus ojazos medio cerrados,
te mojaría en mi café con leche como a una magdalena,
aun recuerdo el calor de tu cuerpo en la madrugada,
cuando me abracé a ti en busca de tu piel salvadora,
tú transitabas tus sueños, yo quería meterme en ellos,
pero es imposible, me conformo con soñarte en los míos,
hasta el primer café del día no se te puede decir nada,
tienes que reaccionar, despertar a la nueva mañana,
yo me atrevo y te suelto un te quiero, tú emites un gruñido,
me sonríes sin ganas, das vueltas al café y callas.