luz gento
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Qué es el hombre, Señor, para buscarle
de sus yerros y andanzas cada día?
¿Qué guardamos triste en la alcancía
si nos falta constancia para amarle?
El reflejo de mente creadora
que avanza, que sueña y se construye,
que cual río de vivas aguas fluye
hacia mares soñados que atesora.
El espíritu de lucha que supera
cada día buscando la esperanza
que aparece y se esconde como danza
invisible que intuye a su manera.
Es la piel apagada en el espejo,
perfecta, acabada, que se entrega
en cada sensación, cansada, ruega
por dejar el despojo roto y viejo.
El hambre de justicia que te anuncia
la sed de lo olvidado te recuerda,
nos asimos a Ti sin otra cuerda
que necesidad vestida de avaricia.
Y creando y creyendo avanzamos,
alimentando esperanzas ya tejidas,
canciones que suspiran escondidas
entre camino y camino, caminamos...
de sus yerros y andanzas cada día?
¿Qué guardamos triste en la alcancía
si nos falta constancia para amarle?
El reflejo de mente creadora
que avanza, que sueña y se construye,
que cual río de vivas aguas fluye
hacia mares soñados que atesora.
El espíritu de lucha que supera
cada día buscando la esperanza
que aparece y se esconde como danza
invisible que intuye a su manera.
Es la piel apagada en el espejo,
perfecta, acabada, que se entrega
en cada sensación, cansada, ruega
por dejar el despojo roto y viejo.
El hambre de justicia que te anuncia
la sed de lo olvidado te recuerda,
nos asimos a Ti sin otra cuerda
que necesidad vestida de avaricia.
Y creando y creyendo avanzamos,
alimentando esperanzas ya tejidas,
canciones que suspiran escondidas
entre camino y camino, caminamos...