Arturo Vicent Civera
Poeta recién llegado
Frágil eres a mis ojos,
hermosa mariposa,
que con tu vuelo mágico
embriagas mis sentidos.
Frágil eres a mis ojos,
hermosa mariposa,
de alegres colores
y majestuosas alas.
Frágil eres a mis ojos,
Hermosa mariposa,
increíblemente bella,
fascinántemente preciosa.
Frágil eres a mis ojos,
hermosa mariposa.
Tu vuelo me hace sentir libre.
El brillo de tus alas
me guía en mis sueños.
¡Oh frágil mariposa!
¡Oh hermosa mariposa!
Aparentemente frágil
Desengañosamente hermosa
Frágil eras a mis ojos
pero ya no ahora.
Mariposa de acero,
hermosa por fuera,
desgarradora por dentro.
Mariposa de acero.
Hermosa por fuera,
malvada, fría, soberbia,
desalmada, vengativa
por dentro.
Frágil fuiste a mis cegados ojos.
Frágil hasta que te posaste en mis hombros.
Frágil hasta que vi el horrendo dibujo de tus alas.
Frágil hasta que sentí el frío dolor de tu mirada.
Mariposa de acero, hermosa por fuera, desgarradora por dentro.
No me engañarás más con tu vuelo.
No me adormecerás más con el batir de tus alas.
No me seducirás más con tu hermosura
pues te he visto por dentro, mariposa de acero.
No me embaucarás más con tu vulgar disfraz
pues sé de tu corazón de piedra, mariposa de acero.
Vete. Aléjate con tu ira y no vuelvas más
que llevas amargura por ende vuelas
y la dejas en cada lugar en que te posas.
Mariposa de acero.
Hermosa por fuera,
desgarradora por dentro.
Arturo Vicent
hermosa mariposa,
que con tu vuelo mágico
embriagas mis sentidos.
Frágil eres a mis ojos,
hermosa mariposa,
de alegres colores
y majestuosas alas.
Frágil eres a mis ojos,
Hermosa mariposa,
increíblemente bella,
fascinántemente preciosa.
Frágil eres a mis ojos,
hermosa mariposa.
Tu vuelo me hace sentir libre.
El brillo de tus alas
me guía en mis sueños.
¡Oh frágil mariposa!
¡Oh hermosa mariposa!
Aparentemente frágil
Desengañosamente hermosa
Frágil eras a mis ojos
pero ya no ahora.
Mariposa de acero,
hermosa por fuera,
desgarradora por dentro.
Mariposa de acero.
Hermosa por fuera,
malvada, fría, soberbia,
desalmada, vengativa
por dentro.
Frágil fuiste a mis cegados ojos.
Frágil hasta que te posaste en mis hombros.
Frágil hasta que vi el horrendo dibujo de tus alas.
Frágil hasta que sentí el frío dolor de tu mirada.
Mariposa de acero, hermosa por fuera, desgarradora por dentro.
No me engañarás más con tu vuelo.
No me adormecerás más con el batir de tus alas.
No me seducirás más con tu hermosura
pues te he visto por dentro, mariposa de acero.
No me embaucarás más con tu vulgar disfraz
pues sé de tu corazón de piedra, mariposa de acero.
Vete. Aléjate con tu ira y no vuelvas más
que llevas amargura por ende vuelas
y la dejas en cada lugar en que te posas.
Mariposa de acero.
Hermosa por fuera,
desgarradora por dentro.
Arturo Vicent