Perdóname la tristeza,
Que como invitado indeseado
Se ha metido por la puerta,
Entreabierta,
Del corazón tocado.
Perdóname la tristeza,
Que en los ojos se muestra,
Dónde la lágrima se resiste
Por el rostro a resbalar.
Perdóname la tristeza,
Que como una enfermedad
Se aferra
Y que no hay medicamento
Que curarla pueda.
Perdóname la tristeza,
Que me hizo olvidar la esperanza,
Que se aferra a la garganta,
No dejando salir las palabras
Que la puedan liberar.
Perdóname, mi alma,
Este suplicio al que te ato,
Pero si supiera el conjuro,
Esa palabra mágica,
Que la tristeza pudiera evaporar,
Mis labios día y noche
La formularían
Para al fin alcanzar
La anhelada paz.
Que como invitado indeseado
Se ha metido por la puerta,
Entreabierta,
Del corazón tocado.
Perdóname la tristeza,
Que en los ojos se muestra,
Dónde la lágrima se resiste
Por el rostro a resbalar.
Perdóname la tristeza,
Que como una enfermedad
Se aferra
Y que no hay medicamento
Que curarla pueda.
Perdóname la tristeza,
Que me hizo olvidar la esperanza,
Que se aferra a la garganta,
No dejando salir las palabras
Que la puedan liberar.
Perdóname, mi alma,
Este suplicio al que te ato,
Pero si supiera el conjuro,
Esa palabra mágica,
Que la tristeza pudiera evaporar,
Mis labios día y noche
La formularían
Para al fin alcanzar
La anhelada paz.