palabras
Poeta adicto al portal
Déjame que llore, no me consueles,
déjame que descargue este pesar,
cada lágrima roba un palpitar,
en una señal más de cómo dueles.
Déjame a solas llorando mi pena,
compartiendo en la noche la penumbra
mientras mi triste alma se acostumbra
a vivir resignada esta condena.
Y vete por favor mientras mi llanto
me nubla la visión de tu partida,
mientras me quede un hálito de vida.
Después me ahogaré en mi desencanto
hasta que el tiempo al fin cure la herida,
o tu adiós sea también mi despedida.
déjame que descargue este pesar,
cada lágrima roba un palpitar,
en una señal más de cómo dueles.
Déjame a solas llorando mi pena,
compartiendo en la noche la penumbra
mientras mi triste alma se acostumbra
a vivir resignada esta condena.
Y vete por favor mientras mi llanto
me nubla la visión de tu partida,
mientras me quede un hálito de vida.
Después me ahogaré en mi desencanto
hasta que el tiempo al fin cure la herida,
o tu adiós sea también mi despedida.