Sebastián Figueroa
Poeta recién llegado
Mañana
Mañana luciré mis penas
como un collar de oro puro,
rogaré al viento que no depiertes,
que no me veas,
que Morfeo te ciña en sueños,
que te desvanezca un mar profundo.
Para que no veas el lucir de mis penas,
para que no sientas esta ráfaga de dolor
que me brota, que me circunda.
Mañana doblaré el vestido azul y lo guardaré por siempre,
mañana me alejarán tus manos de
aquel paraíso soñado.
Mañana anidarás en mi pecho por siempre,
y te luciré con mis penas.
Sebastián Figueroa
© Derechos Reservados
Mañana luciré mis penas
como un collar de oro puro,
rogaré al viento que no depiertes,
que no me veas,
que Morfeo te ciña en sueños,
que te desvanezca un mar profundo.
Para que no veas el lucir de mis penas,
para que no sientas esta ráfaga de dolor
que me brota, que me circunda.
Mañana doblaré el vestido azul y lo guardaré por siempre,
mañana me alejarán tus manos de
aquel paraíso soñado.
Mañana anidarás en mi pecho por siempre,
y te luciré con mis penas.
Sebastián Figueroa
© Derechos Reservados
Última edición: