coral
Una dama muy querida en esta casa.
Hoy tengo que contarte
Hoy tengo que contarte...
¡que tengo que marcharme!
¡que estoy enamorada, de un nuevo
color del alba!
¡que tengo que marcharme!
¡que estoy enamorada, de un nuevo
color del alba!
Que alguien me ha prestado,
por un momento sus alas
y quiero despertar de nuevo el mundo
que ya estaba dormido.
por un momento sus alas
y quiero despertar de nuevo el mundo
que ya estaba dormido.
Yo sé que pocas fuerzas tengo,
que casi congelados
estan mis viejos huesos,
pero... beberé del amor
para poder dar vida, a lo que queda de aliento.
que casi congelados
estan mis viejos huesos,
pero... beberé del amor
para poder dar vida, a lo que queda de aliento.
No es mucho lo que tengo,
para sembrar de nuevo el campo,
quizás si dibujara de nuevo mi sonrisa,
pintarìa abecedarios, en las paginas,
que en blanco se quedaron,
por momentos idos en mi solitaria vida.
para sembrar de nuevo el campo,
quizás si dibujara de nuevo mi sonrisa,
pintarìa abecedarios, en las paginas,
que en blanco se quedaron,
por momentos idos en mi solitaria vida.
Hoy tengo que contarte,
que sola he caminado.
en extraños parajes de cardos adornados
con flores estampadas e imaginados perfumes
tan sólo en las vidrieras de otros paraísos,
mirando desde lejos, marchitos ya mis sueños.
que sola he caminado.
en extraños parajes de cardos adornados
con flores estampadas e imaginados perfumes
tan sólo en las vidrieras de otros paraísos,
mirando desde lejos, marchitos ya mis sueños.
¡Hoy tengo que contarte... que tengo nuevas alas!
y quiero ya marchar, para encontrar mi sueño,
dibujarlo después, en las paginas desocupadas,
de aquel libro que guardo,
con mis viejos ahelos.
y quiero ya marchar, para encontrar mi sueño,
dibujarlo después, en las paginas desocupadas,
de aquel libro que guardo,
con mis viejos ahelos.
Prudencia Arenas
Coral
Coral