Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un abrigo rojo y unas medias negras
fueron suficientes para derribar fronteras ,
yo te pedí la hora y tú me diste tus días,
todo sucedió en un relámpago feliz,
alguien apretó el botón de pausa
y nuestras miradas se cruzaron
en un instante eterno, de película,
a veces sobran las palabras
si hablan los sentidos
y el guión lo escribe el corazón.
fueron suficientes para derribar fronteras ,
yo te pedí la hora y tú me diste tus días,
todo sucedió en un relámpago feliz,
alguien apretó el botón de pausa
y nuestras miradas se cruzaron
en un instante eterno, de película,
a veces sobran las palabras
si hablan los sentidos
y el guión lo escribe el corazón.