coral
Una dama muy querida en esta casa.
Ayer y Hoy
¡Hoy la tarde transcurre tan lenta!
solitaria, con ruidos lejanos,
sopla el viento con leve llovizna,
sopla el viento con leve llovizna,
invadiendo mi alma de pena.
¡Ayer yo quería saltar las montañas!
sembrar en los campos flores con mis penas,
sembrar en los campos flores con mis penas,
recoger en la tarde, mutismo de sueños
y esconder trillados mis viejos anhelos,
y esconder trillados mis viejos anhelos,
¡Hoy que miro tus ojos oscuros!
cual penumbra de cielos profundos,
cual penumbra de cielos profundos,
sortilegios de amores profanos
marionetas bailando con lazos.
marionetas bailando con lazos.
¡Ayer yo tenia mis manos atadas!
atrapadas en duras faenas,
atrapadas en duras faenas,
arrugadas de lavar las aguas,
retorciendo sin secar las penas.
retorciendo sin secar las penas.
Hoy, no tengo mis manos vacías,
corre por mis venas, sangre de esperanza;
corre por mis venas, sangre de esperanza;
escribiendo en pañuelos bordados
mariposas con alas doradas
y mil sueños de amores sagrados
salpicando de almíbar los labios.
mariposas con alas doradas
y mil sueños de amores sagrados
salpicando de almíbar los labios.
¡Hoy que quiero mirarme en tus ojos,
ya cansados, se encuentran los míos
ya cansados, se encuentran los míos
anegados por un triste llanto,
congelando los largos suspiros,
congelando los largos suspiros,
Desde ayer se quedaron dormidos,
al calor de una luz mortecina
al calor de una luz mortecina
con pupilas de niña extraviada,
sin la aurora que trae la vida,
tarareando la triste tonada de una melodía.
sin la aurora que trae la vida,
tarareando la triste tonada de una melodía.
Prudencia Arenas
Coral
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