Claridad
Poeta que considera el portal su segunda casa
Volví a tus ojos
otra vez
esperando a que tu boca dijera
lo que el corazón con rabia contenía.
Supliqué con mis dedos en tus labios
para que silencio fuera el ayer
y entonces se ha dormido
tu piel en el profundo río
ocultando los sonidos
de tu amor.
Y me entregué a tu vida y tu mirada,
entregada desnuda en tu cama,
no importando
yo misma ser
de tu ingratitud.
Y te amé como a nadie
que te amara,
como nadie que soñara,
aunque tú no quisiste ver
toda mi luz.
Busqué en tu hombría
el placer,
dejando que me hicieras
tu venganza.
Rompiste con tus piedras,
mi tierra sincera
y gozaste con ganas
mi llorar.
Y me di para ti en tu llamada
siendo tuya, tu esclava
intentando dejar ayer
mi actitud.
Y ya no había quien secara
el río llanto que quedara
después de este bien
a mi luz.
Volví a tus ojos
por un por qué
quitando mis dedos
de tus labios.
De pronto te has ido,
tu cuerpo ha partido
dejando tu olvido
con mi dolor.
otra vez
esperando a que tu boca dijera
lo que el corazón con rabia contenía.
Supliqué con mis dedos en tus labios
para que silencio fuera el ayer
y entonces se ha dormido
tu piel en el profundo río
ocultando los sonidos
de tu amor.
Y me entregué a tu vida y tu mirada,
entregada desnuda en tu cama,
no importando
yo misma ser
de tu ingratitud.
Y te amé como a nadie
que te amara,
como nadie que soñara,
aunque tú no quisiste ver
toda mi luz.
Busqué en tu hombría
el placer,
dejando que me hicieras
tu venganza.
Rompiste con tus piedras,
mi tierra sincera
y gozaste con ganas
mi llorar.
Y me di para ti en tu llamada
siendo tuya, tu esclava
intentando dejar ayer
mi actitud.
Y ya no había quien secara
el río llanto que quedara
después de este bien
a mi luz.
Volví a tus ojos
por un por qué
quitando mis dedos
de tus labios.
De pronto te has ido,
tu cuerpo ha partido
dejando tu olvido
con mi dolor.