Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
A veces la sombra de tu boca
roza mis recuerdos naranjas
llenando mi interior de mañanas,
de caminatas y resacas,
de abrazos sin pegamento,
de espejos bordes y chivatos.
No tengo manos sin caricias,
ni un perro con resfriado,
tampoco bailo con las paredes,
ni bebo zumos responsables.
Me quedan unas ganas locas
de reírme de todo lo serio,
tres canciones en el bolsillo,
dos fotografías invisibles,
y una erección interminable.
roza mis recuerdos naranjas
llenando mi interior de mañanas,
de caminatas y resacas,
de abrazos sin pegamento,
de espejos bordes y chivatos.
No tengo manos sin caricias,
ni un perro con resfriado,
tampoco bailo con las paredes,
ni bebo zumos responsables.
Me quedan unas ganas locas
de reírme de todo lo serio,
tres canciones en el bolsillo,
dos fotografías invisibles,
y una erección interminable.