ALYA
Poeta fiel al portal
Canto a tu risa fresca amor, amigo mío.
Es fuerte y contagiosa aquí en mi alma,
con ella se escapa el miedo, casi siempre.
Tu risa es fuerza viva,
es viento impetuoso tu risa,
fuego que arde derritiendo el frio
del desaliento y la soledad.
Tu risa es abrazo, alegría, ternura.
Amor, amigo mío, tu risa es polvo de estrella,
es flor, es fruto y es semilla .
Se derrama cual magia sobre la tierra que habito,
me dejo emborrachar por ella,
anclo en ella.
Y perezco extasiada ante el desborde
de tu risa y las rejas de tus ojos.
Tú risa es polen:
esparcido, escogido, multiplicado.
Se arraiga microscópicamente en mi tacto,
en mi olfato,
en mi oído,
en mi lengua que la absorbe
como se bebe a golpe de sed las ultimas gotas de agua
en el vaso contenido de la vida.
Se tambalea, tamborilea, es ruidosa, se curva contra el viento.
Cascabelea tu risa sobre mis penas despiertas,
Se transmuta y habla a voces de tu humanidad,
de la bondad sepultada entre tus costillas y sus secretos,
de la fresca esperanza con que sueña el sediento,
de la valiente lucha del que ofrenda sus sueños
detrás de algunas guerras perdidas entre largos silencios.
Es lánguida tu risa, espejismo en el tiempo,
muralla en desafío, es tempestad y duelo
profunda, inquebrantable
es mariposa en vuelo,
bandera que me habla de tus triunfos, tus retos.
de tu levantar,
de postrados intentos por nunca claudicar,
de tu lucha diaria contra lo indecible,
contra lo impensable.
Me ha enseñado tu risa cómo se anda en los caminos de la vida,
cómo se cuida el amor,
cómo son puentes las manos
para que transite el que su Fe ha perdido,
como rompe una flor la dureza del asfalto
para dejar de ser semilla y traer con ella
el milagro de la transformación,
La metamorfosis que también es una forma
de nueva vida.
Y es que tu risa
a diario me conduce a salvo por entre abrojos, espinas y mentiras,
chisporrotea entre las hojas caídas de los árboles.
Es canción lejana para despertar las almas,
las que aun dormidas esperan que sus pies no se doblen,
que no se hundan nunca en el lodo, en el fango,
que si un día se encuentran al borde del barranco,
sus manos serán alas para surcar sin miedo la eternidad del cielo
donde se guarda siempre la fuerza del sí puedo.
Que no muera tu risa amor, amigo mío,
que no se pierda nunca en la tierra del miedo,
que tu risa sea llave para abrir los postigos
de nuestras esperanzas y nuestros anhelos.
Es fuerte y contagiosa aquí en mi alma,
con ella se escapa el miedo, casi siempre.
Tu risa es fuerza viva,
es viento impetuoso tu risa,
fuego que arde derritiendo el frio
del desaliento y la soledad.
Tu risa es abrazo, alegría, ternura.
Amor, amigo mío, tu risa es polvo de estrella,
es flor, es fruto y es semilla .
Se derrama cual magia sobre la tierra que habito,
me dejo emborrachar por ella,
anclo en ella.
Y perezco extasiada ante el desborde
de tu risa y las rejas de tus ojos.
Tú risa es polen:
esparcido, escogido, multiplicado.
Se arraiga microscópicamente en mi tacto,
en mi olfato,
en mi oído,
en mi lengua que la absorbe
como se bebe a golpe de sed las ultimas gotas de agua
en el vaso contenido de la vida.
Se tambalea, tamborilea, es ruidosa, se curva contra el viento.
Cascabelea tu risa sobre mis penas despiertas,
Se transmuta y habla a voces de tu humanidad,
de la bondad sepultada entre tus costillas y sus secretos,
de la fresca esperanza con que sueña el sediento,
de la valiente lucha del que ofrenda sus sueños
detrás de algunas guerras perdidas entre largos silencios.
Es lánguida tu risa, espejismo en el tiempo,
muralla en desafío, es tempestad y duelo
profunda, inquebrantable
es mariposa en vuelo,
bandera que me habla de tus triunfos, tus retos.
de tu levantar,
de postrados intentos por nunca claudicar,
de tu lucha diaria contra lo indecible,
contra lo impensable.
Me ha enseñado tu risa cómo se anda en los caminos de la vida,
cómo se cuida el amor,
cómo son puentes las manos
para que transite el que su Fe ha perdido,
como rompe una flor la dureza del asfalto
para dejar de ser semilla y traer con ella
el milagro de la transformación,
La metamorfosis que también es una forma
de nueva vida.
Y es que tu risa
a diario me conduce a salvo por entre abrojos, espinas y mentiras,
chisporrotea entre las hojas caídas de los árboles.
Es canción lejana para despertar las almas,
las que aun dormidas esperan que sus pies no se doblen,
que no se hundan nunca en el lodo, en el fango,
que si un día se encuentran al borde del barranco,
sus manos serán alas para surcar sin miedo la eternidad del cielo
donde se guarda siempre la fuerza del sí puedo.
Que no muera tu risa amor, amigo mío,
que no se pierda nunca en la tierra del miedo,
que tu risa sea llave para abrir los postigos
de nuestras esperanzas y nuestros anhelos.