S. Gerardo B. Gamboa
Poeta fiel al portal
Ella se salvó encontrando la dicha.
Eran las cinco de una bella tarde
y ella viajaba rumbo a su gran casa,
de pronto gris cayó todo en su alarde
¡y se vino la lluvia en una traza!...
Se anegaba la vista del paisaje
veía la inmediata carretera,
se tornaba difícil aquel viaje
¡no se fuera rodar por la cantera!.
Sudando frío andaba lentamente
ciega tiembla y orando conducía
y al pueblo así llegar tranquilamente
al Padre de los cielos le pedía.
Ya muy lento transita en negra tinta
casi el torrente de agua no dejaba
que viese nada a metros por la cinta
y el viento vil terrible se mostraba.
Se pinchó allí una yanta y se quedó
presa en la perdición sin poder huir,
sin nadie ya sintió que se murió
mostrándose la noche porvenir
Vino la calma, un chico y su gran madre
trajo el camino, raudo él se detuvo
para auxiliarla, olió ella hasta vinagre
pa estar en sus sentidos, ¡feo estuvo!...
Hasta que en su premura Dios la vió
y llevó luz a su sendero. Luego
bien en un hotel todo terminó
alegres alumbrados por el fuego.
Él se gradúa de médico en la próxima
promoción y así el verse propusieron,
en la lumbre sintió sus ojos pócima
y el encontrarse luego prometieron.
Y esa llama nació que amor le dicen,
pues esa gente buena y fresquecita,
es la que todos presto ya bendicen
cual ángeles de cara tan bonita .
Cuando solos nos tragan las perdices
enturbiando con creces el camino,
van dejando en el alma cicatrices
haciendo largo el viaje mas divino.
Y si se dio el amor flor de la vida
bendito sea, para en su sonrisa,
brindar su luz preciosa fiel salida
y librar de un barranco su cornisa...
Autor: Silvino Gerardo Becerra Gamboa.
Domingo, 02 de noviembre de 2014.
Composición Registrada.
Derechos de Autor.
Última edición: