¡Cuán bienvenido
y saludable es el olvido,
cuando el silencio insiste en los labios,
cuando las palabras sobran,
cuando el amor, desconfiado, calla!
¡Qué bien hace cerrar los ojos
y detener el corazón,
cuando, silencioso,
el amor se aleja
sin aparente causa...!
El alma dolorida
y el corazón contrito,
dos en uno se juntan
para preguntarse atónitos:
¿qué? ¿nos equivocamos tanto...?
y saludable es el olvido,
cuando el silencio insiste en los labios,
cuando las palabras sobran,
cuando el amor, desconfiado, calla!
¡Qué bien hace cerrar los ojos
y detener el corazón,
cuando, silencioso,
el amor se aleja
sin aparente causa...!
El alma dolorida
y el corazón contrito,
dos en uno se juntan
para preguntarse atónitos:
¿qué? ¿nos equivocamos tanto...?
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