Anne_
I killed Bukowski.
No me rio de felicidad,
me rio porque todo da risa.
Alguna vez fui crucificada, prueba de ello
aún tengo los clavos en la pared de mi habitación,
la gente cree que porque el mundo es redondo,
la vida da vueltas, a pesar de todo,
de haber estado balanceándome de cabeza
con los pies atados a las nubes,
y de haberme limado los huesos de la boca,
enjovenezco cada aguja más,
enjovenezco entre ventiladores, terokal,
galletas integrales sin miel y burbujas de cucarachas.
Dios está perdido en Arizona usando Internet Explorer,
leyendo horóscopos y tiras comicas de Flash,
he visto gente saqueando tiendas Philips,
gente tirando monedas al pozo
sin haber pagado el agua,
gente aferrándose a los pasamanos del autobús,
y gente creyendo en si misma,
sin dejar de creer en el señor, y ahí es,
todo el mundo cree en dios,
pero nadie le cree a dios.
Yo nací de alma negra, nací quebrando medulas,
ahora navego lo más que puedo
entre claveles de cemento,
entre envolturas de Cua-Cua,
reuniones con el espejo
y desfases motivados por el algodón,
algún día el mundo será rápido y conciso,
la gente presionará los botones del baño,
el presentador de las noticias dirá
“Joven que consumió ácido muere
por imbécil al creerse Superman,
yo he consumido ácido y miren donde estoy”.
No sé cómo he de llegar a aquel almanaque,
quizá llegue pendiendo de los edificios,
trasladando aromas secos entre los taxis,
quizá llegue floreciendo las mañanas
con lluvia de cereal y huelga de ordenadores
meciendo niños de espuma
al caer la tarde sobre el tejado
de mis linternas ya caducas, y si no he de llegar,
dejo lo que quede aquí, sopa de hace 2 días,
pelusas asfixiadas, taquitos de auto ayuda
bajo la pata de la mesa, a Steve,
las fuentes sin acento del Photoshop
y la contracorriente de tu sombra
sobrándome entre los dedos,
terminándose desde mis pupilas cada mañana,
como enviando señales para que al final,
abra la ventana y corteje lentamente cada gota,
cada rana, los inviernos, los otoños,
el limón sobre la cara bajo el mediodía
tarareando que nada es cierto,
que nunca habrá nadie, ni esperanza ni destino,
ni guerra contra las drogas,
ni siquiera encubrimientos,
y cuando haya o parezca haber alguien,
y esperanza, y destino,
y guerra contra las drogas,
y verdades,
recordar que todo comenzó,
cuando no había nada,
ni nadie.
La gente cree que porque el mundo es redondo,
la vida da vueltas… La vida da vueltas.
La vida da vueltas.
La vida da.
La vida.
La.
.
me rio porque todo da risa.
Alguna vez fui crucificada, prueba de ello
aún tengo los clavos en la pared de mi habitación,
la gente cree que porque el mundo es redondo,
la vida da vueltas, a pesar de todo,
de haber estado balanceándome de cabeza
con los pies atados a las nubes,
y de haberme limado los huesos de la boca,
enjovenezco cada aguja más,
enjovenezco entre ventiladores, terokal,
galletas integrales sin miel y burbujas de cucarachas.
Dios está perdido en Arizona usando Internet Explorer,
leyendo horóscopos y tiras comicas de Flash,
he visto gente saqueando tiendas Philips,
gente tirando monedas al pozo
sin haber pagado el agua,
gente aferrándose a los pasamanos del autobús,
y gente creyendo en si misma,
sin dejar de creer en el señor, y ahí es,
todo el mundo cree en dios,
pero nadie le cree a dios.
Yo nací de alma negra, nací quebrando medulas,
ahora navego lo más que puedo
entre claveles de cemento,
entre envolturas de Cua-Cua,
reuniones con el espejo
y desfases motivados por el algodón,
algún día el mundo será rápido y conciso,
la gente presionará los botones del baño,
el presentador de las noticias dirá
“Joven que consumió ácido muere
por imbécil al creerse Superman,
yo he consumido ácido y miren donde estoy”.
No sé cómo he de llegar a aquel almanaque,
quizá llegue pendiendo de los edificios,
trasladando aromas secos entre los taxis,
quizá llegue floreciendo las mañanas
con lluvia de cereal y huelga de ordenadores
meciendo niños de espuma
al caer la tarde sobre el tejado
de mis linternas ya caducas, y si no he de llegar,
dejo lo que quede aquí, sopa de hace 2 días,
pelusas asfixiadas, taquitos de auto ayuda
bajo la pata de la mesa, a Steve,
las fuentes sin acento del Photoshop
y la contracorriente de tu sombra
sobrándome entre los dedos,
terminándose desde mis pupilas cada mañana,
como enviando señales para que al final,
abra la ventana y corteje lentamente cada gota,
cada rana, los inviernos, los otoños,
el limón sobre la cara bajo el mediodía
tarareando que nada es cierto,
que nunca habrá nadie, ni esperanza ni destino,
ni guerra contra las drogas,
ni siquiera encubrimientos,
y cuando haya o parezca haber alguien,
y esperanza, y destino,
y guerra contra las drogas,
y verdades,
recordar que todo comenzó,
cuando no había nada,
ni nadie.
La gente cree que porque el mundo es redondo,
la vida da vueltas… La vida da vueltas.
La vida da vueltas.
La vida da.
La vida.
La.
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