Maite Aranguren
Poeta que considera el portal su segunda casa
Se me cayó tu amor de los bolsillos
Se me acabó a bocados el querer
Me quedé, torpe, anclada en el ayer
Quemados de llamarte los nudillos
Cogiendo de tus besos el atillo
Ahogándome en sollozos de mujer
Buscándome un nuevo amanecer
Donde construir, un muro de ladrillos
Coraza impenetrable al enemigo
Un foso ya repleto de guardianes
Quedándome yo sola sin tu abrigo
Queriendo estar aquí sola conmigo
Tendidas las tragedias en divanes
Alivio de éste, mi propio castigo
Se me acabó a bocados el querer
Me quedé, torpe, anclada en el ayer
Quemados de llamarte los nudillos
Cogiendo de tus besos el atillo
Ahogándome en sollozos de mujer
Buscándome un nuevo amanecer
Donde construir, un muro de ladrillos
Coraza impenetrable al enemigo
Un foso ya repleto de guardianes
Quedándome yo sola sin tu abrigo
Queriendo estar aquí sola conmigo
Tendidas las tragedias en divanes
Alivio de éste, mi propio castigo
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