Isidro Dichter
Poeta recién llegado
Te mandé a mis emisarios de amor y de paz,
y tú los masacraste con tu ingrata infantería.
Yo te castigué con pertinaz caballería;
y luego las granadas comenzaron a sonar.
Con los días yo construí un armamento más potente
mientras tú hacías intriga y sedición en mis palacios.
Ambos, a la vez, perdíamos la guerra en el frente;
creíamos ganar, mas nuestra unión se iba resquebrajando.
Al final, yo me rendí; ¡qué triste capitulación!
Tú te independizaste, y yo perdí la hegemonía.
Ahora busco unirme a una mejor adquisición,
que a mi imperio traiga sólo amor y paz y alegría.
y tú los masacraste con tu ingrata infantería.
Yo te castigué con pertinaz caballería;
y luego las granadas comenzaron a sonar.
Con los días yo construí un armamento más potente
mientras tú hacías intriga y sedición en mis palacios.
Ambos, a la vez, perdíamos la guerra en el frente;
creíamos ganar, mas nuestra unión se iba resquebrajando.
Al final, yo me rendí; ¡qué triste capitulación!
Tú te independizaste, y yo perdí la hegemonía.
Ahora busco unirme a una mejor adquisición,
que a mi imperio traiga sólo amor y paz y alegría.
Última edición: