Alfredo Grajales Sosa
Poeta que considera el portal su segunda casa
Te fuiste sin despedirte
la noche que te marchaste,
sin motivo te alejaste
en silencio pude oirte.
Mas no dejaste decirte,
que dejabas desolado
mi corazón desgarrado,
por completo hecho pedazos
con los certeros flechazos,
de tu orgullo despiadado.
Se que pronto has de volver
medio corazón me dice,
la otra parte te maldice
no quiere volverte a ver.
No te desea absolver,
que el destino te provea
buena suerte te desea,
por el resto de tu vida
agradece tu partida,
que el creador contigo sea.
Me regalas tu desprecio,
yo te regalo mi olvido,
amarme nunca has querido
hoy entiendo que fui un necio.
Pero todo tiene un precio
y lo pagué por amarte,
solo me queda olvidarte
y empezar a aborrecerte
pues ya no puedo quererte,
si de ti no formo parte.
la noche que te marchaste,
sin motivo te alejaste
en silencio pude oirte.
Mas no dejaste decirte,
que dejabas desolado
mi corazón desgarrado,
por completo hecho pedazos
con los certeros flechazos,
de tu orgullo despiadado.
Se que pronto has de volver
medio corazón me dice,
la otra parte te maldice
no quiere volverte a ver.
No te desea absolver,
que el destino te provea
buena suerte te desea,
por el resto de tu vida
agradece tu partida,
que el creador contigo sea.
Me regalas tu desprecio,
yo te regalo mi olvido,
amarme nunca has querido
hoy entiendo que fui un necio.
Pero todo tiene un precio
y lo pagué por amarte,
solo me queda olvidarte
y empezar a aborrecerte
pues ya no puedo quererte,
si de ti no formo parte.
Última edición: