abcd
Poeta adicto al portal
Mi mano de ojos, mis ojos en manos tristes y sabias,
busco en el heno de tu pecho el instante infinito,
para envejecer recogiendo alas, peinando sueños,
para sernos un nido, un seno, un hogar de ilusiones sin compromisos.
Tus huesos de lino orfebre imantan las joyas
que son semillas en las manzanas de mi pecho,
tu, como un gusano a días de mariposa comes de mi,
usas mis arrugadas vendas para limpiarte y de un segundo a otro
con tu soledad armas y amas mi soledad.
En el cielo, boca abajo, colgando de nubes vemos el mar
y somos un mar de rayos y olas de fuego,
no mojamos, no herimos a nadie, ni siquiera damos sombra
pero que bueno y sano es huir así al mirarme en tu mirada.
Pequeña de silueta cosmopolita
tú, un día, en una muerte de esas en las que vuelvo a nacer
me dejarás de asustar...
busco en el heno de tu pecho el instante infinito,
para envejecer recogiendo alas, peinando sueños,
para sernos un nido, un seno, un hogar de ilusiones sin compromisos.
Tus huesos de lino orfebre imantan las joyas
que son semillas en las manzanas de mi pecho,
tu, como un gusano a días de mariposa comes de mi,
usas mis arrugadas vendas para limpiarte y de un segundo a otro
con tu soledad armas y amas mi soledad.
En el cielo, boca abajo, colgando de nubes vemos el mar
y somos un mar de rayos y olas de fuego,
no mojamos, no herimos a nadie, ni siquiera damos sombra
pero que bueno y sano es huir así al mirarme en tu mirada.
Pequeña de silueta cosmopolita
tú, un día, en una muerte de esas en las que vuelvo a nacer
me dejarás de asustar...