El errante fugaz
Poeta recién llegado
Había tanto ruido que no me podía concentrar,
Había tanto ruido que no podía ni pensar.
Ruido aquí, ruido allá.
Era un ruido desesperante
Que me seguía de forma alarmante;
Donde yo fuera el ruido estaba,
Donde yo huyera este me acechaba.
Corrí, me hundí y me perdí,
Este ruido era una agonía.
Pero de repente, sin aviso
Como dulce ironía,
Todo se calmó, no hubo más ruido
Ni ningún otro sonido.
Todo había cambiado,
Ni siquiera se oía el más pequeño alarido;
Y ya no sé qué es peor…
Si el silencio o el ruido.
JR
2012
Había tanto ruido que no podía ni pensar.
Ruido aquí, ruido allá.
Era un ruido desesperante
Que me seguía de forma alarmante;
Donde yo fuera el ruido estaba,
Donde yo huyera este me acechaba.
Corrí, me hundí y me perdí,
Este ruido era una agonía.
Pero de repente, sin aviso
Como dulce ironía,
Todo se calmó, no hubo más ruido
Ni ningún otro sonido.
Todo había cambiado,
Ni siquiera se oía el más pequeño alarido;
Y ya no sé qué es peor…
Si el silencio o el ruido.
JR
2012