tomasecardozo
Poeta recién llegado
Estampas de Barlovento
Entre juncos y cocotales
en el ocaso de tu hermosa tarde
las aves en su peregrinar alegres pasan
con melodiosas notas y danzante vuelo, vuelven a su nido.
Naranja y plateado se tiñe el cielo
robándole al mar del sol su destello;
el azul del cielo parece ausentarse.
Es día domingo, ya no hay mayoral
el son de los negros se empieza a escuchar
al ritmo de mina, cumaco y tambor,
sus manos ardiente golpean los cueros…
¡Transpira la negra!..
Con su piel ardiente; mueve sus caderas,
coqueteando al negro que su cuerpo enreda,
el polvo del piso salta entre sus piernas,
con humo de tabaco y olor a canela.
aguardiente y boche en el patio vuelan,
el mingo rebota, golpea a la negra,
truco, ajilei y dados, preparan la apuesta,
en la olla hirviendo la sopa está puesta…
La luna adornado sobre las palmeras
en cielo nocturno con polvo de estrellas
ocultan el día y la tarde abrileña…
Y baila la negra… Y repica el cuero,
el negro Miguel abraza a su dueña.
Ya no se oye el canto, ni el cumaco suena
la mina y tambor ruedan en la tierra;
el zambo y el negro escurren las copas
brindando por ellas;
se escucha a lo lejos el canto de la negra
ha llegado el día para la cosecha
preparando el lomo para la pelea,
recogiendo el fruto de dura faena,
un negrito tinto con ojos brillantes
cuelga de la negra sobre sus caderas,
y un turbante rojo con pepitas negras cubre su cabeza,
levanta la cesta preñada de frutos para la gran fiesta.
Tomás Escala Cardozo
en cielo nocturno con polvo de estrellas
ocultan el día y la tarde abrileña…
Y baila la negra… Y repica el cuero,
el negro Miguel abraza a su dueña.
Ya no se oye el canto, ni el cumaco suena
la mina y tambor ruedan en la tierra;
el zambo y el negro escurren las copas
brindando por ellas;
se escucha a lo lejos el canto de la negra
ha llegado el día para la cosecha
preparando el lomo para la pelea,
recogiendo el fruto de dura faena,
un negrito tinto con ojos brillantes
cuelga de la negra sobre sus caderas,
y un turbante rojo con pepitas negras cubre su cabeza,
levanta la cesta preñada de frutos para la gran fiesta.
Tomás Escala Cardozo
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