RAMIPOETA
– RAMIRO PONCE ”POETA RAPSODA"
Mujer apetecida, coqueta y vanidosa,
me domina tu espasmo, se alucina mi mente,
carmesí escandaloso, mamiformes sin dueño,
relámpago en la noche, me bañas con tu luz.
El viento imperturbable esparce tus cabellos,
la tarde solariega, te ha besado en la frente,
camino lentamente estoy cerca muy cerca
del hilo ensortijado de tus lindas pestañas,
el carmín de tus labios divaga por mi mente
por tu orgullo; imposible de poderte alcanzar.
Ensueño eres del sueño que siempre lo he soñado
verso eres del poema que por ti, lo escribí
torrente del efluvio que va irrigando mi alma,
que lacerada emerge con toda su ansiedad.
Mujer envanecida por tu estirpe y belleza,
corazón que no canta si no aprendió a llorar,
arrimada al orgullo de ser flor nunca hollada,
cuando pasen los años por el tiempo azotados,
cuando salgan honduras en tus blancas ojeras,
cuando sientas la ausencia de los años dorados,
con las pupilas secas llorando expresarás:
-¡Hasta cuando! ¡Ya basta! Maldita vanidad.
me domina tu espasmo, se alucina mi mente,
carmesí escandaloso, mamiformes sin dueño,
relámpago en la noche, me bañas con tu luz.
El viento imperturbable esparce tus cabellos,
la tarde solariega, te ha besado en la frente,
camino lentamente estoy cerca muy cerca
del hilo ensortijado de tus lindas pestañas,
el carmín de tus labios divaga por mi mente
por tu orgullo; imposible de poderte alcanzar.
Ensueño eres del sueño que siempre lo he soñado
verso eres del poema que por ti, lo escribí
torrente del efluvio que va irrigando mi alma,
que lacerada emerge con toda su ansiedad.
Mujer envanecida por tu estirpe y belleza,
corazón que no canta si no aprendió a llorar,
arrimada al orgullo de ser flor nunca hollada,
cuando pasen los años por el tiempo azotados,
cuando salgan honduras en tus blancas ojeras,
cuando sientas la ausencia de los años dorados,
con las pupilas secas llorando expresarás:
-¡Hasta cuando! ¡Ya basta! Maldita vanidad.