ludmila
Poeta veterano en el portal
Me adhiero a tu piel enamorada
que resguarda el enigma del encuentro,
amor tibio, de caricias clandestinas
que pregona tu boca
atravesando una nostalgia sin secretos.
Los eclipses siempre fueron cancelados
por el canto universal de nuestros besos,
el manjar que cosechamos cristalino
del pulsar en la sangre de los sueños.
Una vasta razón para extasiarnos
en la imagen coagulada del destino,
tanta incursión por abismos insondables
en la canción que desgajó el invierno.
Amor, que de enamorado tiene el brillo
de la luz que emana en la gracia del consuelo;
amor tan trabajado y construido,
embriagado en el esfuerzo de un poema,
después de arder por todo lo sentido.
que resguarda el enigma del encuentro,
amor tibio, de caricias clandestinas
que pregona tu boca
atravesando una nostalgia sin secretos.
Los eclipses siempre fueron cancelados
por el canto universal de nuestros besos,
el manjar que cosechamos cristalino
del pulsar en la sangre de los sueños.
Una vasta razón para extasiarnos
en la imagen coagulada del destino,
tanta incursión por abismos insondables
en la canción que desgajó el invierno.
Amor, que de enamorado tiene el brillo
de la luz que emana en la gracia del consuelo;
amor tan trabajado y construido,
embriagado en el esfuerzo de un poema,
después de arder por todo lo sentido.
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