Ezegaleon
Poeta recién llegado
Si me he callado,
es que el pasado se adueñó de mis palabras.
Se han quedado
adornando inútilmente otras historias,
y se han acabado,
no deberían repetirse, si cada una es distinta.
Aunque creamos
que las sensaciones pueden ser las mismas.
Vacío, la he encontrado,
de palabras que no sé decirle.
Palabras que deberían ser suyas:
debería sacudirme los labios,
o el corazón, o la mente.
Ellas no son capaces de retener
aquello que uno tanto desea.
Y me quedo callado,
delante de esos grandes y cristalinos ojos
mirándome con esa sonrisa de "te quiero eternamente",
si ella supiera que en ese momento no necesito más nada,
comprendería el temor que le invade a mi hablar,
para explicarle por qué mis manos no quieren soltarla.
Y solo la miro
-no puedo dejar de mirarla-.
Ella es el motivo por el que recuerdo
que no debe importarnos la opinión del resto.
Por el que quiero volver a verla
una y otra vez, y otra vez, y otra vez...
Y yo callado,
vacío de palabras que se me han acabado
en viejas historias que ella ha borrado:
La miro con el anhelo de un "no te vayas nunca",
tratando de decir algo con la voz temblando.
Ojalá que pueda notar hacia el fondo de mis ojos,
que mi forma de mirarla se lo ha dicho todo.
es que el pasado se adueñó de mis palabras.
Se han quedado
adornando inútilmente otras historias,
y se han acabado,
no deberían repetirse, si cada una es distinta.
Aunque creamos
que las sensaciones pueden ser las mismas.
Vacío, la he encontrado,
de palabras que no sé decirle.
Palabras que deberían ser suyas:
debería sacudirme los labios,
o el corazón, o la mente.
Ellas no son capaces de retener
aquello que uno tanto desea.
Y me quedo callado,
delante de esos grandes y cristalinos ojos
mirándome con esa sonrisa de "te quiero eternamente",
si ella supiera que en ese momento no necesito más nada,
comprendería el temor que le invade a mi hablar,
para explicarle por qué mis manos no quieren soltarla.
Y solo la miro
-no puedo dejar de mirarla-.
Ella es el motivo por el que recuerdo
que no debe importarnos la opinión del resto.
Por el que quiero volver a verla
una y otra vez, y otra vez, y otra vez...
Y yo callado,
vacío de palabras que se me han acabado
en viejas historias que ella ha borrado:
La miro con el anhelo de un "no te vayas nunca",
tratando de decir algo con la voz temblando.
Ojalá que pueda notar hacia el fondo de mis ojos,
que mi forma de mirarla se lo ha dicho todo.
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