Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Quizás nunca encuentre
la salida
ni me libre del mordisco
de los meses niños,
puede que mi río
desemboque en un abrazo,
que mis lunas estén llenas
de tus latidos,
incluso que tu risa
me sirva de almohada,
pero nena, si me das
un segundo detrás de otro,
pintaré un atardecer
en tus mejillas
y guardaré un poema
sin final
para escribirlo juntos.
la salida
ni me libre del mordisco
de los meses niños,
puede que mi río
desemboque en un abrazo,
que mis lunas estén llenas
de tus latidos,
incluso que tu risa
me sirva de almohada,
pero nena, si me das
un segundo detrás de otro,
pintaré un atardecer
en tus mejillas
y guardaré un poema
sin final
para escribirlo juntos.