A veces me sorprendo feliz.
Se me olvida que mi madre ha muerto,
que dos de mis hermanos están en paro
como tanta gente,
que mis hijos no tienen porvenir.
Se me olvida que hay hambre
y niños infelices
y desahucios y suicidios y miedo.
Se me olvida que prima la economía
sobre los ideales,
que intentan acabar con la utopía,
se me olvida lo duras que son las noticias,
que hay guerras y atentados
matanzas a inocentes
y fundamentalismos religiosos,
que hay ébola y miseria,
y abandono y prejuicios,
y machismo asesino
y desesperación.
Se me olvida que Dios
nos da la espalda
más de lo necesario.
A veces se me olvida
que el odio planea sin escrúpulos
sobre nuestras cabezas,
que el egoísmo campa a sus anchas
donde menos esperas,
que la falta de respeto y la ignorancia
hacen que se persiga al diferente.
A veces me sorprendo feliz
a pesar de todo esto,
y es raro y es hermoso,
porque es como ganarle la guerra
a la tristeza
simplemente abrazando a la alegría.
Mi querida esthergranados:
No se me va a olvidar decirte cuanto quería expresarte, pero como me has conmovido y también a mi musa, he de responderte en versos.
Se me olvida, que padeciste,
la perdida más grande y dura,
tu madre, tu sangre , tu herida,
se me olvida, que la alegría,
es algo que ya no se estila,
que la gente no se inmuta,
se me olvida que tu eres amiga,
de las letras, las emociones,
la entrada y de la salida,
se me olvida que gracias
a estos versos, suspiramos,
se me olvida que tus ojos,
tras el cristal de tus gafas,
son bonitos y brillan,
pero no se me olvida,
que eres un encanto,
que además de poetiza ,
eres una buena amiga.
Con todo mi cariño, besotes.