XANA
Poeta fiel al portal
Por ti...por mí,
por lo que nos dijimos,
por lo que nos callamos,
por perdonarnos
en cada adiós y en cada bienvenida;
porque aprendimos
que no debíamos cortarnos el pelo
mientras intentábamos cambiar el mundo
y, entonces, ya corríamos tras trenes
que, de otro modo, nunca hubiéramos cogido.
Por ti...por mí,
por revivir en cada ausencia
nuestra cercanía,
por dejarnos el tiempo entre las manos,
por confundirnos del paso de los días
alargando las sombras del camino,
por cada dragón amaneciendo
en nuestros sueños,
porque no desconocemos
que los sueños imitan a la vida,
una vida que sangra latiendo en cada herida.
Por ti...por mí,
por no tomar atajos
y hacer que se nos abra el corazón
para que todo tome asiento,
por no oponernos
al invisible tacto del tiempo
para ocultar en sus cenizas la mentira;
porque no desconocemos
que en cada ofrenda hay una expiación,
una vida que se redime
en el altar de las paganas vírgenes suicidas.
por lo que nos dijimos,
por lo que nos callamos,
por perdonarnos
en cada adiós y en cada bienvenida;
porque aprendimos
que no debíamos cortarnos el pelo
mientras intentábamos cambiar el mundo
y, entonces, ya corríamos tras trenes
que, de otro modo, nunca hubiéramos cogido.
Por ti...por mí,
por revivir en cada ausencia
nuestra cercanía,
por dejarnos el tiempo entre las manos,
por confundirnos del paso de los días
alargando las sombras del camino,
por cada dragón amaneciendo
en nuestros sueños,
porque no desconocemos
que los sueños imitan a la vida,
una vida que sangra latiendo en cada herida.
Por ti...por mí,
por no tomar atajos
y hacer que se nos abra el corazón
para que todo tome asiento,
por no oponernos
al invisible tacto del tiempo
para ocultar en sus cenizas la mentira;
porque no desconocemos
que en cada ofrenda hay una expiación,
una vida que se redime
en el altar de las paganas vírgenes suicidas.