Donde pinto mis cuadros una enorme ventana,
tiene vistas al norte, está enfrente, delante,
pues a veces la miro como un lienzo gigante
donde un bello paisaje veo cada mañana.
Pues teñida de azul la montaña lejana,
en invierno nevada, suntuosa , arrogante
pues del valle es la dueña cual guardián vigilante
de pinares inmensos de paisajes de grana.
Y aparecen las plantas que junto a bellas flores
de cien ml margaritas y amapolas genuinas,
han pintado ese prado de impolutos colores.
Y hasta el río cercano, de aguas tan cristalinas
muchas veces se escuchan melodiosos rumores
al rozar en las piedras aguas muy danzarinas
Y cerré las cortinas,
retiré los pinceles susurrando muy quedo...
a Pintor tan excelso, yo copiarlo, no puedo.
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