epimeteo
Poeta que considera el portal su segunda casa
El humano, en su tránsito de vida
encuentra la disculpa para todo
y oculta sentimientos en el lodo
en donde anida el alma carcomida.
Ignora la enseñanza recibida
pues orienta su vida a su acomodo;
perdonen la osadía del rapsodo
porque cante una cosa tan sabida.
Un anciano en su pena consumido
es presa, en el asilo de su duelo
al verse del amor desasistido.
El hijo, de arrebol nada subido,
porque hace tiempo que inició su vuelo
olvida que fue pájaro del nido.
Pues presa del olvido,
consumando su necia estupidez
teme que se le pegue su vejez.
Sin control cual hoja seca
empujada por el viento
sigue mi vida su aliento
tan ingrávida, por hueca.
Voy de la Ceca a la Meca
sin que te des cuenta apenas
que eres sangre de mis venas
y de mí un fiel reflejo,
con mi llanto como espejo
donde espejarán tus penas.
Rota toda mi esperanza
mis lágrimas me desbordan
y tus sentidos se ensordan
donde mi pena no alcanza.
Pero un día la mudanza,
que a la vida se le antoja,
te llenará de congoja
y llorarás sin consuelo.
Mas no hallarás el pañuelo
que tus lágrimas recoja.
encuentra la disculpa para todo
y oculta sentimientos en el lodo
en donde anida el alma carcomida.
Ignora la enseñanza recibida
pues orienta su vida a su acomodo;
perdonen la osadía del rapsodo
porque cante una cosa tan sabida.
Un anciano en su pena consumido
es presa, en el asilo de su duelo
al verse del amor desasistido.
El hijo, de arrebol nada subido,
porque hace tiempo que inició su vuelo
olvida que fue pájaro del nido.
Pues presa del olvido,
consumando su necia estupidez
teme que se le pegue su vejez.
Sin control cual hoja seca
empujada por el viento
sigue mi vida su aliento
tan ingrávida, por hueca.
Voy de la Ceca a la Meca
sin que te des cuenta apenas
que eres sangre de mis venas
y de mí un fiel reflejo,
con mi llanto como espejo
donde espejarán tus penas.
Rota toda mi esperanza
mis lágrimas me desbordan
y tus sentidos se ensordan
donde mi pena no alcanza.
Pero un día la mudanza,
que a la vida se le antoja,
te llenará de congoja
y llorarás sin consuelo.
Mas no hallarás el pañuelo
que tus lágrimas recoja.
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