Marla
Poeta fiel al portal
Pronto amanecerá
- sueñan los pájaros-
Las abejas ya almacenan un polen de alcanfor
sobre el hígado marchito
del silencio.
Pronto amanecerá
-gritan los hijos del abismo-
Un vómito de miel aventura
la preñez de las muñecas de trapo.
Sin embargo, los duendes
aún ciñen mi cintura a una veta de mármol,
y no sé,
no puedo despeinar este viento de docilidad
y enrolarme en la rebelión
de las marionetas.
Pronto amanecerá
-corean los grillos de la estupidez
en mi cerebro adoquinado por trombos
de ternura macilenta y escarcha
devenida en palabra-
Un gramo de locura -suplico-
una espada de afiladas preguntas
para regar con su limbo ensangrentado
la infértil avaricia
de mis manos.
- sueñan los pájaros-
Las abejas ya almacenan un polen de alcanfor
sobre el hígado marchito
del silencio.
Pronto amanecerá
-gritan los hijos del abismo-
Un vómito de miel aventura
la preñez de las muñecas de trapo.
Sin embargo, los duendes
aún ciñen mi cintura a una veta de mármol,
y no sé,
no puedo despeinar este viento de docilidad
y enrolarme en la rebelión
de las marionetas.
Pronto amanecerá
-corean los grillos de la estupidez
en mi cerebro adoquinado por trombos
de ternura macilenta y escarcha
devenida en palabra-
Un gramo de locura -suplico-
una espada de afiladas preguntas
para regar con su limbo ensangrentado
la infértil avaricia
de mis manos.