Alvaro Meza
Poeta recién llegado
Perturbante tus ojos, aun los miro.
Fotografías, cartas viejas y alcancías.
Resentimiento apaciguado en silencio.
Domado yo he aprendido.
Tu cabello, tus manos.
La soledad arrastra mi sentimiento perdido.
Callado, apagado, mudo, acongojado.
Riéndome y llorando.
Dicotomía, contrastando los años de recuerdo y olvido.
Húmeda caverna; tengo frío.
Cadenas pequeñas quedan.
Acabose el intento, solo ganas de libertad.
Sigo en silencio.
Mutilado, atrapado, aprisionado en lo mas profundo de tu cuerpo.
Dejándome papeles viejos y bolígrafos acabados.
Los tomo, los añoro, los ultrajo y los lanzo al olvido.
Mas vuelvo con amor, con deseos, con furor, con erotismo y con fuego.
Lento y calmado.
Vuelvo a ser a lo único que me has enseñado.
Me delatan;
tú me delatas.
Estoy enfermo, agonizo y mis llantos son tuyos.
Tu boja junto a los míos.
Aroma cálido de tu aliento, tu respiración es mío.
Tosco, abrumado, harapiento.
Así me he quedado, pues soy tuyo.
En tu silencio y en tus pensamientos.
Fotografías, cartas viejas y alcancías.
Resentimiento apaciguado en silencio.
Domado yo he aprendido.
Tu cabello, tus manos.
La soledad arrastra mi sentimiento perdido.
Callado, apagado, mudo, acongojado.
Riéndome y llorando.
Dicotomía, contrastando los años de recuerdo y olvido.
Húmeda caverna; tengo frío.
Cadenas pequeñas quedan.
Acabose el intento, solo ganas de libertad.
Sigo en silencio.
Mutilado, atrapado, aprisionado en lo mas profundo de tu cuerpo.
Dejándome papeles viejos y bolígrafos acabados.
Los tomo, los añoro, los ultrajo y los lanzo al olvido.
Mas vuelvo con amor, con deseos, con furor, con erotismo y con fuego.
Lento y calmado.
Vuelvo a ser a lo único que me has enseñado.
Me delatan;
tú me delatas.
Estoy enfermo, agonizo y mis llantos son tuyos.
Tu boja junto a los míos.
Aroma cálido de tu aliento, tu respiración es mío.
Tosco, abrumado, harapiento.
Así me he quedado, pues soy tuyo.
En tu silencio y en tus pensamientos.