YANCO
Poeta adicto al portal
Déjame en el fondo de tu risa
atado así al balcón de tus amores,
mis labios ya sellados con los tuyos,
descubran de este mundo sus albores.
No puedo describir el viejo hechizo,
que surten en mi cuerpo tus sabores,
enigma que a mi gozo vuelve loco
y hace que me rinda en tus amores.
Al ver tu rostro erguido ante el follaje,
tus ojos ya se siembran inmutables,
haciéndome que caiga en la cascada
que lleva hasta lo eterno de tu cauce.
Cual trino de mil aves en suspiro
ya siento tu llamado inexplicable,
porque haces de mi vida lo que quieras,
tejiendote en mi piel como un tatuaje.
Te siento en lo profundo y en lo ajeno,
recorres mis adentros con detalle,
rindiendo mis deseos a los tuyos,
no hay nada que yo pueda ya ocultarte.
El tiempo se detuvo en tus caminos
no creo que ya pueda liberarme,
sumido estaré preso en los latidos,
tu grande corazón ahora es mi calle.
atado así al balcón de tus amores,
mis labios ya sellados con los tuyos,
descubran de este mundo sus albores.
No puedo describir el viejo hechizo,
que surten en mi cuerpo tus sabores,
enigma que a mi gozo vuelve loco
y hace que me rinda en tus amores.
Al ver tu rostro erguido ante el follaje,
tus ojos ya se siembran inmutables,
haciéndome que caiga en la cascada
que lleva hasta lo eterno de tu cauce.
Cual trino de mil aves en suspiro
ya siento tu llamado inexplicable,
porque haces de mi vida lo que quieras,
tejiendote en mi piel como un tatuaje.
Te siento en lo profundo y en lo ajeno,
recorres mis adentros con detalle,
rindiendo mis deseos a los tuyos,
no hay nada que yo pueda ya ocultarte.
El tiempo se detuvo en tus caminos
no creo que ya pueda liberarme,
sumido estaré preso en los latidos,
tu grande corazón ahora es mi calle.
Última edición: