Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Una palabra que siempre abrió todo,
una llave que encerraba siestas,
un silencio que que quería ser eco,
una estrella que lloro mil veces,
un hijo que perdió un planeta,
un verso que parió multitudes,
un eclipse en una caja de cerillas,
un adios que quiso ser madrugada,
un latido que me ofrece un oasis,
una mirada que atraviesa mi pecho,
su sonrisa como antídoto,
este poema, una excusa para nombrarla:
María.
una llave que encerraba siestas,
un silencio que que quería ser eco,
una estrella que lloro mil veces,
un hijo que perdió un planeta,
un verso que parió multitudes,
un eclipse en una caja de cerillas,
un adios que quiso ser madrugada,
un latido que me ofrece un oasis,
una mirada que atraviesa mi pecho,
su sonrisa como antídoto,
este poema, una excusa para nombrarla:
María.