De olvido fueron tus alas;
Con nítida pena,
Mi resemblanza,
De aquella última mirada,
Un tanto avergonzada,
Que dejaba
Las cosas zanjadas.
No esperes nada,
Ni una palabra
De arrepentimiento,
Cuando todo es pasado
Y pesa en el equipaje
Que apresuradamente
Has preparado.
Y la melancolía,
Como hoja seca
Que el viento arranca,
Que transporta
Hasta orillas olvidadas,
Encontrará su tumba
Donde dormirá
Hasta que renazca
A causa de otro amor
Con fecha de partida
Por el destino fijada.
Mis dedos
Llamarán a la paciencia
Que sepa calmar el dolor;
Mis labios mudas palabras
Entonarán
Para encontrar el ánimo,
Esa flor
Que brota escasamente
Y se deshoja
Ante el primer temblor
Que de desesperanza
Siente el corazón.
Con nítida pena,
Mi resemblanza,
De aquella última mirada,
Un tanto avergonzada,
Que dejaba
Las cosas zanjadas.
No esperes nada,
Ni una palabra
De arrepentimiento,
Cuando todo es pasado
Y pesa en el equipaje
Que apresuradamente
Has preparado.
Y la melancolía,
Como hoja seca
Que el viento arranca,
Que transporta
Hasta orillas olvidadas,
Encontrará su tumba
Donde dormirá
Hasta que renazca
A causa de otro amor
Con fecha de partida
Por el destino fijada.
Mis dedos
Llamarán a la paciencia
Que sepa calmar el dolor;
Mis labios mudas palabras
Entonarán
Para encontrar el ánimo,
Esa flor
Que brota escasamente
Y se deshoja
Ante el primer temblor
Que de desesperanza
Siente el corazón.