Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
En casa mis minutos son autopistas,
paseo por internet, escribo y leo poemas,
gano y pierdo partidos en la tele,
juego con mi perro...rara vez me siento solo.
Si salgo a la calle no es que salga triste
pero si con mi soledad en el bolsillo,
me encuentro con las gentes que van y vienen,
quisiera preguntarles, conocerlas a fondo,
que sus palabras llenaran mi vacío crónico,
pero es imposible, no me atrevo, me tomarían por loco.
En la calle Séneca cierro los ojos
y extiendo mi mano para sentir la tuya,
escucho como me cuentas tus cosas,
las del trabajo, las de tus amigas,
tu risa, que provoca la mía,
pero cuando los vuelvo a abrir
no hay nadie a mi lado, solo nostalgia y tu olor,
tan familiar que en mi piel perdura.
paseo por internet, escribo y leo poemas,
gano y pierdo partidos en la tele,
juego con mi perro...rara vez me siento solo.
Si salgo a la calle no es que salga triste
pero si con mi soledad en el bolsillo,
me encuentro con las gentes que van y vienen,
quisiera preguntarles, conocerlas a fondo,
que sus palabras llenaran mi vacío crónico,
pero es imposible, no me atrevo, me tomarían por loco.
En la calle Séneca cierro los ojos
y extiendo mi mano para sentir la tuya,
escucho como me cuentas tus cosas,
las del trabajo, las de tus amigas,
tu risa, que provoca la mía,
pero cuando los vuelvo a abrir
no hay nadie a mi lado, solo nostalgia y tu olor,
tan familiar que en mi piel perdura.
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