Lissethe Ruemar
Poeta recién llegado
Después de una larga noche oscura
hay penumbra en el alma y locura,
penas que abruman los sentidos en la noche
cuando en el corazón hay derroche,
y amargura que embrutece
desborona los ideales que merece.
Hay vástagos obstáculos,
espuma de embriago de los celos
espanta un mitológico augurio,
las sombras opacan el refugio
y sonidos tortuosos de los sueños
acortan y debilitan los años.
El tímpano de la armónica alba
tarda su aparición cuando lejos estaba,
las ancias se anidan en las membranas
del amanecer que abre las ventanas,
y los márgenes de las alas trepadoras
que despegan a tempranas horas.
hay penumbra en el alma y locura,
penas que abruman los sentidos en la noche
cuando en el corazón hay derroche,
y amargura que embrutece
desborona los ideales que merece.
Hay vástagos obstáculos,
espuma de embriago de los celos
espanta un mitológico augurio,
las sombras opacan el refugio
y sonidos tortuosos de los sueños
acortan y debilitan los años.
El tímpano de la armónica alba
tarda su aparición cuando lejos estaba,
las ancias se anidan en las membranas
del amanecer que abre las ventanas,
y los márgenes de las alas trepadoras
que despegan a tempranas horas.