Edfell Pilatos
Poeta asiduo al portal
Esas manos y esos pies,
esos besos con sus labios.
Ese tacto ausente
en tu deseo caliente.
Esas caderas y sus muslos,
ese cuerpo con su piel.
Ese fuego en mi cama de hielo.
¡Que se escape la fantasía
y muera la ironía!
Aquél que besa tu piel
y aquella que mueve mis manos,
no somos nosotros; los amantes
de los instantes.
Ella y él no somos ni seremos,
pero si vienen, entonces,
irremediablemente habremos vivido
nuestra propia muerte. Con los íntimos terceros.
esos besos con sus labios.
Ese tacto ausente
en tu deseo caliente.
Esas caderas y sus muslos,
ese cuerpo con su piel.
Ese fuego en mi cama de hielo.
¡Que se escape la fantasía
y muera la ironía!
Aquél que besa tu piel
y aquella que mueve mis manos,
no somos nosotros; los amantes
de los instantes.
Ella y él no somos ni seremos,
pero si vienen, entonces,
irremediablemente habremos vivido
nuestra propia muerte. Con los íntimos terceros.
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