JuanSan
Poeta fiel al portal
No soporto
correr por el autobús,
ni el ascensor con algún vecino,
no soporto
quedarme sin la luz
que alumbra mi frigorífico.
Odio la sección de perfumes,
batalla nasal,
odio el exceso de sal,
odio cuando un gañan conduce.
Detesto los prejuicios
y a los que no paran a escuchar,
encontrar desperdicios
en cualquier entorno natural.
Desespero con ladridos de chiguagua,
que el agua salga fría en la ducha,
que la hucha no haga más que adelgazar.
Desespero con las mudanzas,
buscar sin encontrar,
encontrar cuando ya no buscas,
desespero al desesperar.
Me crispan las esperas
de los embarques para volar
con su prohibido fumar,
los noes taxativos
sin ánimo de argumentar,
los sies sumisos
por no dar que hablar.
Me irritan las señoras
que en el mercado se quieren colar...
...¿quién da la vez señora?.
Me irrita tenerme que afeitar,
¡que obviedad!,
los que piden tabaco
y ni conoces,
los que piden dinero
para no volverte a hablar,
los que echan ceniza en las latas,
los que piensan que van solos al caminar.
Aborrezco los cafés hirvientes,
sortear mierdas por la acera,
no llegar ni a día veinte
y a los que siempre tienen vela
aunque no tengan ningún entierro.
En fín,
frenaré,
velaré por mi persona,
no quiero parecer
un sociópata espadachín,
pero este es el diván
donde muestro mi padecer
y como amo,
odio
y como anhelo,
recelo,
latidos que vienen y van,
virtudes y defectos,
tener y carecer
que a todos los efectos
hacen de mi este ser....
...perfectamente imperfecto.
5 de febrero del 2015
correr por el autobús,
ni el ascensor con algún vecino,
no soporto
quedarme sin la luz
que alumbra mi frigorífico.
Odio la sección de perfumes,
batalla nasal,
odio el exceso de sal,
odio cuando un gañan conduce.
Detesto los prejuicios
y a los que no paran a escuchar,
encontrar desperdicios
en cualquier entorno natural.
Desespero con ladridos de chiguagua,
que el agua salga fría en la ducha,
que la hucha no haga más que adelgazar.
Desespero con las mudanzas,
buscar sin encontrar,
encontrar cuando ya no buscas,
desespero al desesperar.
Me crispan las esperas
de los embarques para volar
con su prohibido fumar,
los noes taxativos
sin ánimo de argumentar,
los sies sumisos
por no dar que hablar.
Me irritan las señoras
que en el mercado se quieren colar...
...¿quién da la vez señora?.
Me irrita tenerme que afeitar,
¡que obviedad!,
los que piden tabaco
y ni conoces,
los que piden dinero
para no volverte a hablar,
los que echan ceniza en las latas,
los que piensan que van solos al caminar.
Aborrezco los cafés hirvientes,
sortear mierdas por la acera,
no llegar ni a día veinte
y a los que siempre tienen vela
aunque no tengan ningún entierro.
En fín,
frenaré,
velaré por mi persona,
no quiero parecer
un sociópata espadachín,
pero este es el diván
donde muestro mi padecer
y como amo,
odio
y como anhelo,
recelo,
latidos que vienen y van,
virtudes y defectos,
tener y carecer
que a todos los efectos
hacen de mi este ser....
...perfectamente imperfecto.
5 de febrero del 2015