jose villa
Poeta que considera el portal su segunda casa
ya olvidé incluso tu nombre
no soy feliz ni tengo a otra
las cosas no me van de puta madre
-las cosas nunca me han ido de puta madre-
mi trabajo me disgusta y empiezo
a sentirme en decadencia, viejo
vivo solo, no tengo amigos
cuando no trabajo me encierro en la casa
veo la tele, leo novelas policíacas
me masturbo mientras tomo cerveza
mi vida es aburrida, vacía
como una pared gris, sin relieve
ya olvidé que te quise
duermo en exceso pero al despertar
suelo sentir un extraño agobio en el pecho
quizás un día me infarte y me muera
solo, aislado, nadie me echará de menos
como si se hubiera muerto un puto perro
con frecuencia me pregunto para qué viví
qué caso tuvo esforzarse para lograr obtener
esos pocos placeres que vivir proporciona
pero no encuentro ninguna respuesta
alguna tarde me pongo y escribo un poema
y me doy cuenta de que no digo nada nuevo
sólo otro poco de la misma mierda que encuentro
en poemas mejor escritos que los míos
ya olvidé el amor que te tuve
y lo mal que llegué a sentirme cuando te largaste
y todas mis ideas suicidas de entonces
no soy feliz, tal vez nunca lo sea
me hago viejo, me ronda un sentimiento de fracaso
no encuentro la manera de acabar este poema
en realidad no tengo nada que decir
pero pude olvidarte, de eso
que no te quepa duda