Brujo
Poeta recién llegado
Estrujarle al viento el deseo
de apagar el incendio
,que sólo reaviva,
Como cuando al morderte las mejillas
se redoblan las ansias del fulgor
Amenazándome los ojos
durmiéndote los dedos
quebrándote las costillas
en la amalgama perfecta
en tu cabello quieto
que ahoga
y somete mi entendimiento
le juega una mala pasada a mi suerte esquiva
porque todo fue vacío
sin la melodía que escinde tu pena
del pasado que solías encumbrar,
en la profunda sensación, las escalas mayores
agrietan y perpetran tu poema en mis sentidos
dándole la crujiente realidad entredientes
,para dejarse arrastrar, para dejar de lado las excusas
e ir a dar, donde va toda inundación en su muerte
en el lecho de tus esperanzas,
en el embalse a punto de explotar de tu pecho astillado
en ese lugar donde aquel viento se estruja y nos da vida
casi exactos, así,
nos reconocemos.
de apagar el incendio
,que sólo reaviva,
Como cuando al morderte las mejillas
se redoblan las ansias del fulgor
Amenazándome los ojos
durmiéndote los dedos
quebrándote las costillas
en la amalgama perfecta
entre dolor y siniestro corazón
ahí elevabas infinita la marea
en tu cabello quieto
que ahoga
y somete mi entendimiento
le juega una mala pasada a mi suerte esquiva
porque todo fue vacío
sin la melodía que escinde tu pena
del pasado que solías encumbrar,
en la profunda sensación, las escalas mayores
agrietan y perpetran tu poema en mis sentidos
dándole la crujiente realidad entredientes
,para dejarse arrastrar, para dejar de lado las excusas
e ir a dar, donde va toda inundación en su muerte
en el lecho de tus esperanzas,
en el embalse a punto de explotar de tu pecho astillado
en ese lugar donde aquel viento se estruja y nos da vida
casi exactos, así,
nos reconocemos.