Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Cumplo años hoy,
unos cuantos,
mi espejo me sonríe
travieso,
la líneas de mi manos
no señalan mi camino,
quedan atras muchas lunas
buscado la salida
del laberinto,
un puñado de besos
milagrosos,
un río de versos
que desembocan en estos,
mañanas de música fúnebre
con té de canela,
jornadas de rock 'n' roll
en el andamio al sol
y una sed infinita
de saber quien soy.
Este es un poema
de amor propio,
en el que me felicito,
ya perdonarais,
por haber llegado hasta aquí,
a pesar de las espinas
de mis días,
del llanto inevitable
de un hombre
que un día es viento
terrible
y al otro
brisa marina
que acaricia
el pelo de ELLA,
con mayúsculas.
unos cuantos,
mi espejo me sonríe
travieso,
la líneas de mi manos
no señalan mi camino,
quedan atras muchas lunas
buscado la salida
del laberinto,
un puñado de besos
milagrosos,
un río de versos
que desembocan en estos,
mañanas de música fúnebre
con té de canela,
jornadas de rock 'n' roll
en el andamio al sol
y una sed infinita
de saber quien soy.
Este es un poema
de amor propio,
en el que me felicito,
ya perdonarais,
por haber llegado hasta aquí,
a pesar de las espinas
de mis días,
del llanto inevitable
de un hombre
que un día es viento
terrible
y al otro
brisa marina
que acaricia
el pelo de ELLA,
con mayúsculas.