Te diré que amo la noche, no sé si por la analogía de mi nick con el de Musidora.... pero no puedo asociarla con el terror. De cualquier manera es muy interesante esta alternancia regida por los dioses. Hace tiempo (desde que me compré un hermoso libro acerca de la mitología griega) que quiero dedicar algunos poemas a los personajes del olimpo, pero aún no lo he realizado.
En el verso que he señalado con * revisaría la acentuación (quizás quisiste escribir «cénit», esta palabra admite dos pronunciaciones con acentuación diferente).
En el verso que he señalado con ** me llamó la atención el hiato en «donde Helios», aunque creo que bien puede ampararse en el nombre propio (no sé muy bien esa h griega cómo debería pronunciarse, tampoco).
abrazo, y disculpas por mi broma anterior
j
Yo también amo la noche, Jorge, pero siento por ella una atracción que se bifurca entre mi agrado por que es el momento del día en el que, por ejemplo, mejor puedo disfrutar del brillo espectacular de la Luna, y otra atracción más patologógica cual puede ser mi inclinación por lo oscuro, por lo desconocido, por lo tenebroso; te diré que desde muy joven cogía folios grandes y me ponía a dibujar vampiros (sobre todo vampiras) y luego los pegaba en las paredes de mi habitación ; ahora que los recuerdo no me quedaban muy mal del todo esos bocetos, pero a mis padres los tenía escandalizados y llegaron a pensar que si estaría metido en alguna secta satánica, jajaja...
Tienes razón con lo de cenit, Jorge: aunque es palabra que se puede pronunciar como llana o aguda, mi intención aquí era hacerla llana, por lo que,sí, lo del acento fue un despiste que corrijo de inmediato; y en cuanto a lo de Helios, pues la verdad es que hice ese hiato pensando en lo que tú dices, en que es nombre propio, y hacer esa sinalefa ahí me sonaba raro.
Ánímate con esa serie dedicada a la mitología, Jorge; creo que da mucho de sí ese tema y ya he visto referencias muy interesantes a Narciso, por ejemplo, en muy hermosos versos que te he leído. Por cierto, el incluir a Musidora aquí, que es un mito más moderno y que no encaja realmente con el resto de los citados en el poema, vino a ser (además de ese regusto por lo tenebroso del que te hablo) un pequeño guiño de homenaje a tu avatar, pues ciertamenete que me acordé de ti cuando decubrí el nombre de la susodicha vampira.
En cuanto a las disculpas, no hay que darlas, ya está hablado y explicado; yo también te contesté en tono humorístico, como habrás visto; le decía a Luis Adolfo en un comentario que me hizo en las liras "No hay modo bajo el cielo" y en el que te nombraba a ti por estos comentarios tan breves (y tan impropios de ti) que se lo tomase como una broma con retranca, como una ironía indisimulada. Le decía también que se te pasaría pronto y que "está en tu naturaleza" el hacer comentarios críticos muy interesantes, es como lo de la fábula del escorpión y la rana, le decía....y mira qué razón tenía yo: aquí estás de nuevo, genio y figura; por cierto debieras leer el intercambio de comentarios entre Elhi y yo en ese poema; es divertido.
Un abrazo fuerte, amigo.