Patrimonial

Joel Linares Moreno

Poeta recién llegado

Allí estaba el,
sentado...
como cualquier día,
con la mirada perdida
...como cualquier día,
observa dentro de si,
al tiempo y a la muerte,
dos certezas tan inventadas,
tan atrincheradas entre los sesos.

Dos sorbos de café,
y un periódico a medio leer,
son vestigio de sus manías
sigue mirando pa'entro,
ya es patrimonio de la plaza,
como el Bolívar de bronce,
como el árbol petrificado,
como la fuente sin agua.

Tiene olor a cicatrices de guerra,
a arruga bruñida,
a pasado y leyenda.

La gente pasa,
no lo miran,
no los mira,
es una extensión de la banca,
una losa del mármol del piso ardiente.

El sol,
bajando tras el árbol,
le avisa que tiene un día menos,
se va, con pasos de caracol enfermo,
a dormir su olvido y soñar su memoria.

No se entristece,
va riendo su ocaso.

No tiene tiempo pa' esas pendejadas.
 
Allí estaba el,
sentado...
como cualquier día,
con la mirada perdida
...como cualquier día,
observa dentro de si,
al tiempo y a la muerte,
dos certezas tan inventadas,
tan atrincheradas entre los sesos.

Dos sorbos de café,
y un periódico a medio leer,
son vestigio de sus manías
sigue mirando pa'entro,
ya es patrimonio de la plaza,
como el Bolívar de bronce,
como el árbol petrificado,
como la fuente sin agua.

Tiene olor a cicatrices de guerra,
a arruga bruñida,
a pasado y leyenda.

La gente pasa,
no lo miran,
no los mira,
es una extensión de la banca,
una losa del mármol del piso ardiente.

El sol,
bajando tras el árbol,
le avisa que tiene un día menos,
se va, con pasos de caracol enfermo,
a dormir su olvido y soñar su memoria.

No se entristece,
va riendo su ocaso.

No tiene tiempo pa' esas pendejadas.
Me gustó mucho. Interesante estilo y excelente contenido.
Saludos.
 

MundoPoesía se mantiene gracias a la publicidad y al apoyo de nuestros Mecenas.

✦ Hazte Mecenas

Sin publicidad · Blog propio · Apoya la poesía en español

Atrás
Arriba