Aiza
Poeta recién llegado
El olor a pólvora recuerda a la infancia
cuando la sangre llovía y estábamos vivos
No es nada el dolor comparado con lo que queda
La sangre no es más fuente interna que la muerte
sino agua de los puñales que buscan siervo
o tal vez dueño
Todo con el fin de alargar sus sombras
Tras ese cabello de coranas blindadas por las uñas
tantos ojos convulsionados bajo el sol
confundiendo al infierno que se eyecta desde el interior de los ataúdes de barro
con la madre que no fue
No había sitio para pararse a morir
en ese valle de agujas manchadas de sangre
Pero a pesar de todo te mantuviste firme en la guerra
Te mantuviste firme
con dientes en los dedos
y espaldas en el rostro
Te mantuviste firme
ante la sangre que rebotaba
formando iglesia
ante la sangre que rebotaba
formando cuerpos que no eran los nuestros
Te mantuviste firme
cuando las pistolas aún estaban cargadas bajo la almohada
y la muerte marcaban las 8:00
Te mantuviste firme
hasta el final
Cuando la guerra aún estaba en el campo de batalla
Pero en el final
Aunque los navíos atraviesen las peores tormentas
siempre zozobran al llegar a la saliva
Pobre niño sin labios en el río de ojos
Agoniza
Sus dientes de dragón se pudren de tanta paz
¡Grítame niño sin dientes!
Mírame niño sin rostro
Abrázame niño sin uñas
Si no puedes vivir
¡mátame niño sin infierno!
cuando la sangre llovía y estábamos vivos
No es nada el dolor comparado con lo que queda
La sangre no es más fuente interna que la muerte
sino agua de los puñales que buscan siervo
o tal vez dueño
Todo con el fin de alargar sus sombras
Tras ese cabello de coranas blindadas por las uñas
tantos ojos convulsionados bajo el sol
confundiendo al infierno que se eyecta desde el interior de los ataúdes de barro
con la madre que no fue
No había sitio para pararse a morir
en ese valle de agujas manchadas de sangre
Pero a pesar de todo te mantuviste firme en la guerra
Te mantuviste firme
con dientes en los dedos
y espaldas en el rostro
Te mantuviste firme
ante la sangre que rebotaba
formando iglesia
ante la sangre que rebotaba
formando cuerpos que no eran los nuestros
Te mantuviste firme
cuando las pistolas aún estaban cargadas bajo la almohada
y la muerte marcaban las 8:00
Te mantuviste firme
hasta el final
Cuando la guerra aún estaba en el campo de batalla
Pero en el final
Aunque los navíos atraviesen las peores tormentas
siempre zozobran al llegar a la saliva
Pobre niño sin labios en el río de ojos
Agoniza
Sus dientes de dragón se pudren de tanta paz
¡Grítame niño sin dientes!
Mírame niño sin rostro
Abrázame niño sin uñas
Si no puedes vivir
¡mátame niño sin infierno!