alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Era una tarde radiante
cuando nos enamoramos
era una tarde radiante
cuando tu y yo nos casamos
Y pasarán los días, los años
y seguiremos amándonos
conservando aquellos sueños
del día en que nos besamos
El día en que nos muramos
cuando subamos al cielo
nuestro amor no será menos
en nosotros no habrá hielo
Y el Señor que es bondadoso
con su misericordia infinita
nos sonreirá lleno de gozo
calmando nuestra alma inquieta
cuando nos enamoramos
era una tarde radiante
cuando tu y yo nos casamos
Y pasarán los días, los años
y seguiremos amándonos
conservando aquellos sueños
del día en que nos besamos
El día en que nos muramos
cuando subamos al cielo
nuestro amor no será menos
en nosotros no habrá hielo
Y el Señor que es bondadoso
con su misericordia infinita
nos sonreirá lleno de gozo
calmando nuestra alma inquieta