Tu amor al tercer día

Martín Renán

Poeta adicto al portal
El dios soledad se ha quejado mucho;

imitaremos el desierto sin nosotros

esto el cuarto de traspiés que nos empuja;
por sacrifico estaré a como el puñal de una mujer
y de tu nombre conmigo por costumbre
-corazón vacío de samaritana-

quién huye mirando de reojo, quién dijo después de todo.

Duraron los minutos de un domingo
y este domingo para llegar
donde fuimos de olvidarnos todo;

Y porque lo sabemos el reloj tiene los insomnios a cuentagota;
no te sugiero nada,
a veces presiento
si me hubieras dicho cuánto duele el caballito de totora que me regalaste,
pero no, en mi cumpleaños, hicimos una cruz que nos maldice;

a otros le resucitaremos el corazón muerto, a otros el beso suicida

mientras me dejas pecar
mientras te dejo pecar, acuérdate al tercer día, de este amor.
 
Última edición:
El dios soledad se ha quejado mucho;

imitaremos el desierto sin nosotros

esto el cuarto de traspiés que nos empuja;
por sacrifico estaré a como el puñal de una mujer
y de tu nombre conmigo por costumbre
-corazón vacío de samaritana-

quién huye mirando de reojo, quién dijo después de todo.

Duraron los minutos de un domingo para llegar
donde fuimos de olvidarnos todo;

el reloj tiene los insomnios a cuentagota,
no te sugiero nada,
a veces presiento
si me hubieras dicho cuanto duele el caballito de totora que me regalaste,
pero no, en mi cumpleaños, hicimos una cruz que nos maldice;

a otros le resucitaremos el corazón muerto

mientras te dejo pecar, acuérdate al tercer día, mi amor.
Hermosas tus letras estimado Martin, dios te guarde.
 
¿Qué se puede decir sobre las íntimas vivencias? Mis felicitaciones por tu poema de bellas palabras. Un saludo afectuoso.
 
El dios soledad se ha quejado mucho;

imitaremos el desierto sin nosotros

esto el cuarto de traspiés que nos empuja;
por sacrifico estaré a como el puñal de una mujer
y de tu nombre conmigo por costumbre
-corazón vacío de samaritana-

quién huye mirando de reojo, quién dijo después de todo.

Duraron los minutos de un domingo
y este domingo para llegar
donde fuimos de olvidarnos todo;

Y porque lo sabemos el reloj tiene los insomnios a cuentagota;
no te sugiero nada,
a veces presiento
si me hubieras dicho cuánto duele el caballito de totora que me regalaste,
pero no, en mi cumpleaños, hicimos una cruz que nos maldice;

a otros le resucitaremos el corazón muerto, a otros el beso suicida

mientras me dejas pecar
mientras te dejo pecar, acuérdate al tercer día, de este amor.
Hermoso y sentido poema de amor, a veces el sufrimiento es el inicio del amor. Encantada de leerte. Un abrazo amigo.
 
El dios soledad se ha quejado mucho;

imitaremos el desierto sin nosotros

esto el cuarto de traspiés que nos empuja;
por sacrifico estaré a como el puñal de una mujer
y de tu nombre conmigo por costumbre
-corazón vacío de samaritana-

quién huye mirando de reojo, quién dijo después de todo.

Duraron los minutos de un domingo
y este domingo para llegar
donde fuimos de olvidarnos todo;

Y porque lo sabemos el reloj tiene los insomnios a cuentagota;
no te sugiero nada,
a veces presiento
si me hubieras dicho cuánto duele el caballito de totora que me regalaste,
pero no, en mi cumpleaños, hicimos una cruz que nos maldice;

a otros le resucitaremos el corazón muerto, a otros el beso suicida

mientras me dejas pecar
mientras te dejo pecar, acuérdate al tercer día, de este amor.

Espacios de sufrimiento para recobrar al final el aposento
de ese tercer dia que es sujeccion de un lenguaje especial.
felicidades. maravilloso el planteamiento de una emanacion
constante de ideas. luzyabsenta
 
el sufrimiento es uno de los eslabones del amor, lo que nunca sabemos es si está en el comienzo o final de una relación.
Abrazos Martín, encantada siempre de dejarte mis huellas.
 

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