YANCO
Poeta adicto al portal
Suave, dulce y perfumada,
recostada así en tu almohada,
fina estampa de mujer.
Curioseaba en tu ventana
y al mirarte en esa cama,
cual princesa, te desee.
Noble expongo el sentimiento,
verde, azul rojo en su centro,
si lo entiendes yo estaré.
Para amarte sin más tiempos,
que el que dicten nuestros cuerpos,
siendo uno en nuestro eterno atardecer.
Grande el sueño en mis adentros,
bella diosa aquí en mi centro,
abre el mar y escapa aquí.
Seré tierra prometida,
lo que anhelas en tu vida,
ya veras te haré feliz.
Ven juntemos nuestras vidas,
escribamos nuestras líneas,
seré tinta tu el papel.
Que al voltear en nuestro ocaso,
la mirada en un abrazo, palpitemos,
floreció nuestro jardín.
recostada así en tu almohada,
fina estampa de mujer.
Curioseaba en tu ventana
y al mirarte en esa cama,
cual princesa, te desee.
Noble expongo el sentimiento,
verde, azul rojo en su centro,
si lo entiendes yo estaré.
Para amarte sin más tiempos,
que el que dicten nuestros cuerpos,
siendo uno en nuestro eterno atardecer.
Grande el sueño en mis adentros,
bella diosa aquí en mi centro,
abre el mar y escapa aquí.
Seré tierra prometida,
lo que anhelas en tu vida,
ya veras te haré feliz.
Ven juntemos nuestras vidas,
escribamos nuestras líneas,
seré tinta tu el papel.
Que al voltear en nuestro ocaso,
la mirada en un abrazo, palpitemos,
floreció nuestro jardín.
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