danie
solo un pensamiento...
Vino sagrado que derramado del cáliz
me cubre.
Franca caricia fugitiva del cielo.
¡Oh, gentil Orfeo!
Tu himno solemne de violines sobre sus cabellos,
mejillas y vientre
me invoca,
me seduce,
me enciende
como antorcha abrazada a las alas de fuego.
¡Oh, noche con sabor a piel de mujer!
de mecer mi corazón mientras duermo.
me cubre.
Franca caricia fugitiva del cielo.
¡Oh, gentil Orfeo!
Tu himno solemne de violines sobre sus cabellos,
mejillas y vientre
me invoca,
me seduce,
me enciende
como antorcha abrazada a las alas de fuego.
¡Oh, noche con sabor a piel de mujer!
La señera noche
capaz