alejandro guardiola
Poeta adicto al portal
Era muy pequeñito y ya estaba enamorado
de la linda vecinita que vivía a mi lado
era yo muy pequeñito y ya estaba enamorado
soñaba con sus labios que nunca había besado
Aquellos ojos negros como un cielo me miraban
aquel cuerpo bien formado pidiendo que lo quisiera
cuanto noches soñando con sus besos suspiraba
hasta notaba su cuerpo junto a mi y lo acariciaba
Ya no está aquella vecinita que a mi lado vivía
una mañana temprano cuando yo me despertaba
supe que ya no estaba que ya no me sonreiría
aquella chiquilla tan linda por la que yo suspiraba
Más no he podido olvidar aquellos ojos tan negros
que me pedían a gritos que nunca yo la olvidara
nunca pude arrancar un beso de aquellos labios
pues una tarde muy aciaga el viento se la llevaba
Hoy he ido hasta su tumba para llevarle flores
dos lágrimas rebeldes rodaban por mis mejillas
hoy he ido hasta su tumba para llevarle flores
mi alma se ha partido me he puesto de rodillas
El cielo se la llevó cuando yo no me lo esperaba
mi vida quedó trunca desde el día que expiraba
el cielo me robó a aquella linda chiquilla adorada
ahora estoy en la tierra esperando de Dios su llamada
de la linda vecinita que vivía a mi lado
era yo muy pequeñito y ya estaba enamorado
soñaba con sus labios que nunca había besado
Aquellos ojos negros como un cielo me miraban
aquel cuerpo bien formado pidiendo que lo quisiera
cuanto noches soñando con sus besos suspiraba
hasta notaba su cuerpo junto a mi y lo acariciaba
Ya no está aquella vecinita que a mi lado vivía
una mañana temprano cuando yo me despertaba
supe que ya no estaba que ya no me sonreiría
aquella chiquilla tan linda por la que yo suspiraba
Más no he podido olvidar aquellos ojos tan negros
que me pedían a gritos que nunca yo la olvidara
nunca pude arrancar un beso de aquellos labios
pues una tarde muy aciaga el viento se la llevaba
Hoy he ido hasta su tumba para llevarle flores
dos lágrimas rebeldes rodaban por mis mejillas
hoy he ido hasta su tumba para llevarle flores
mi alma se ha partido me he puesto de rodillas
El cielo se la llevó cuando yo no me lo esperaba
mi vida quedó trunca desde el día que expiraba
el cielo me robó a aquella linda chiquilla adorada
ahora estoy en la tierra esperando de Dios su llamada